Mejor son más frescas

Foto Mejor son más frescas

Muchos diríamos que conocemos al derecho y al revés las ventajas que trae para nuestro organismo el consumir frutas, verduras y vegetales, sin embargo ese conocimiento no siempre es bien implementado ya que tradicional y culturalmente empleamos técnicas para su consumo que disminuyen considerablemente esos beneficios.

Por ejemplo: Sabías que un vaso de jugo, en general, aporta más azúcar que una ración de fruta y es mínimo el contenido de fibra, por lo que la sensación de saciedad es menor. Sin embargo no se puede del todo mitificar los jugos naturales, porque aunque estamos acostumbrados a deshacernos de la fibra que aporta su pulpa a través del colado, el zumo conserva, en gran medida, vitaminas como la C y minerales como el hierro y nutrientes como el ácido fólico.

En general, especialistas e instituciones de nutrición aconsejan el consumo de tres a cinco porciones de frutas al día, lo que equivale a una taza aproximadamente,  suponiendo para nuestro metabolismo valiosas cargas de vitaminas, minerales y antioxidantes  que contribuirá en la reducción de los procesos de envejecimiento y enfermedades tanto gastrointestinales, como cardiovasculares y cerebrales.

De manera similar sucede con los vegetales, nuestra cultura nos ha enseñado que para consumirlos debemos en primera medida hervirlos, no sabiendo que esta técnica reduce y hasta elimina las propiedades que estamos buscando. Sin embargo bien podemos sustituirla con una cocción al pavor para que justamente esos nutrientes no queden disueltos en el agua, además de ser más saludable para nuestros organismos, se conservan mejor los sabores y textura de los alimentos.

Si estás completamente renuente a la idea de cocinar al vapor los vegetales, pudieses en todo caso usar el agua en la que los has hervido para realizar distintas recetas, tales como sopas, arroz, salsa para pasta, purés etc. Teniendo en cuenta que los nutrientes quedan en el agua; reutilizándola en la elaboración de las comidas es una buena manera de conservarlos dentro de nuestra alimentación.

Tanto las frutas como las verduras y los vegetales son más saludables, más nutricionales, más provechosas y beneficiosas para nuestro organismo cuando son más frescas.