Beneficios del kárate para los niños

Al igual que en la práctica de otros deportes, no se debe abusar y dedicar excesivo tiempo al karate, el niño o la niña tiene que hacer otras actividades, jugarhacer los deberes, estar en familia o, simplemente, descansar y no hacer nada. Por ello, se recomienda que se acuda a clases de karate entre dos y tres veces por semana, con una duración de entre una y dos horas por sesión.

En cuanto a los beneficios de este arte marcial, pueden destacarse, tanto a nivel físico como psíquico, los siguientes:
– Mejora la coordinación psicomotriz.
– Desarrolla las destrezas, los reflejos y las reacciones.
– Descarga energía.
– Enseña educación, disciplina y respeto a todo el que nos rodea.
– Favorece el aumento de la concentración.

– Ayuda al niño a conocerse más y controlarse a sí mismo.
– Enseña valores fundamentales como la tolerancia y la responsabilidad.
– Genera la confianza de los niños en sí mismos.
– Desarrolla la fuerza, el equilibrio, la velocidad y la flexibilidad.

¿Cuándo practicarlo?

El karate puede ser practicado por los niños y las niñas a partir de los 4 años, que es cuando su aparato locomotor está terminando de desarrollarse y los niños ya controlan sus movimientos y son conscientes de hasta dónde pueden llegar. Ahora bien, en función de la edad de los pequeños, así serán los tipos de ejercicios y técnicas que se realicen durante las clases:

Karate para niños de entre 4 y 6 años: en esta etapa de iniciación a la arte marcial, los niños y niñas, de una forma siempre divertida y amena, aprenderán poco a poco lo que significa el karate y todo lo que implica. Aprenderán a canalizar su energía y su fuerza, a respetar a los demás compañeros y al profesor y a conocerse mejor a sí mismos. Además desarrollarán sus capacidades, habilidades y potencial dentro del deporte, lo que podrán extrapolar a su vida diaria.

Karate para niños de entre 7 y 10 años: a partir de los siete años es verdaderamente cuando el niño o la niña empieza a practicar karate. Los profesores durante las clases enseñan a los pequeños técnicas, movimientos, figuras propias de este arte marcial. En esta etapa, a medida que aumenta el aprendizaje, el niño realiza una serie de exámenes que le permiten cambiar el color de su cinturón, esto es, aumentar su nivel de karate.

Karate a partir de los 11 años: las clases de karate a partir de esta etapa ya son muy similares a las de los adultos. Empiezan los combates y las competiciones, fortaleciendo el cuerpo y adquiriendo una disciplina muy severa.

Además de lo útil que puede ser como método de defensa personal, el kárate es uno de los deportes más completos física y mentalmente a los que puedes apuntar a tus hijos. Los niños y las niñas se divierten mientras aprenden disciplina, tolerancia y respeto y fomentan su desarrollo óseo y muscular.